NOMBRE: Sebastián Arango Castillo

EDAD: 23 años

AÑO DE GRADUACIÓN: 2012

PROFESIÓN: Ingeniería Administrativa

Sentir pasión por las Matemáticas, la Física y la Química no es algo usual durante los años de infancia, sin embargo, para Sebastián Arango Castillo, egresado CCB del año 2012, fue el caso contrario.

“El colegio me aportó el 98% de lo que soy, valores sólidos, rigor académico y disciplina para hacer la cosas”.

Desde pequeño, el gusto por estas disciplinas se vio reflejado en su excelente desempeño académico y más adelante, en su elección de carrera profesional. Al preguntarle cómo realizó este proceso, aseguró que eligió su programa de pregrado a temprana edad, cursando el grado noveno y con tan sólo 16 años.

Fue así, como decidió ser fiel a su vocación e hizo honor a sus destrezas optando por estudiar la carrera de Ingeniería Administrativa en la Universidad EIA, antes conocida como la Escuela de Ingeniería de Antioquia.

Según Sebastián, este programa es el complemento perfecto para quienes sienten gusto por las Ciencias Básicas y a su vez, les llama la atención las Ciencias Administrativas. Nos explica que durante los primeros años de estudio, se realiza un énfasis en materias como Trigonometría, Cálculo, Física y Química para posteriormente enfocarse en las tres esferas de acción que te ofrece el programa: Mercadeo, Finanzas y Gestión Humana.

Gracias a su hoja de vida y desempeño destacado en la EIA, inició en el año 2017 su práctica profesional en Bancolombia, para luego ser elegido como Analista de la Gerencia de Gestión Comercial en la misma compañía. Hoy por hoy, es el encargado del foco de crecimiento rentable en el segmento pyme de la región y su principal responsabilidad es formular estrategias para incentivar la captación de recursos del mercado.

Entre los logros obtenidos por Sebastián, se destaca el reconocimiento otorgado por la Universidad EIA como el quinto mejor puntaje en las pruebas Saber Pro y el título de Mejor Bachiller, merecido durante su estancia en el Colegio Colombo Británico.

Al preguntarle a Sebastián sobre el aporte que le brindó el CCB a su vida, menciona con orgullo: “El colegio me aportó el 98% de lo que soy, valores sólidos, rigor académico y disciplina para hacer la cosas. También me enseñó el significado de la constancia y me permitió conocer a mis amigos, con los que llevo 20 años de amistad”.