“Nuestro reto es potenciar aún más el principio de cooperación, para trabajar mancomunadamente por la solución de problemas que aquejan a la sociedad”. Así comienza su relato Juan Gonzalo Jaramillo, un joven con capacidades innatas de liderazgo, que siente una profunda convicción frente al trabajo que desempeña en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) desde el año 2012.

Este egresado, culmina sus estudios en el Colegio Colombo Británico en el año 2006 y se traslada a Bogotá para iniciar su carrera profesional en la Universidad del Rosario. Inspirado por su vocación, decide estudiar Ciencia Política y Gobierno para suplir su deseo de ayudar a otros y erradicar la desigualdad.

Gracias a su excelente promedio, emprende una gira académica en China para conocer un poco más de su cultura milenaria, economía y política pública. Allí, despierta un inmenso interés por el fenómeno de expansión de esta potencia mundial y cambia un tanto su perspectiva frente al desempeño de su profesión.

Al regresar a Colombia, asume un nuevo reto para complementar su perfil profesional. Elige realizar un doble programa al estudiar simultáneamente la carrera de Relaciones Internacionales, y se acoge al portafolio de intercambios que ofrece la Universidad a sus estudiantes más brillantes.

Por iniciativa propia, busca la posibilidad de estudiar en la reconocida Universidad de Negocios Internacionales y Economía de Beijing (UEIBE) y se postula para ejercer su práctica académica en la Embajada de Colombia en China.

Movido por su visión altruista y deseo de ayudar, tiene la fortuna de trasladarse a Bangladesh para trabajar de la mano con el Premio Nobel de Economía, Muhammad Yunus, conocido por ser el “banquero de los pobres” gracias a su iniciativa denominada el Banco Grameen.

Como resultado de esta experiencia, Juan Gonzalo acoge una nueva pasión por el movimiento feminista y la necesidad de trabajar por la equidad de género, las oportunidades para grupos marginados y políticas en beneficio de las minorías.

De vuelta en Colombia, se le presenta a este joven brillante la posibilidad de trasladarse a Roma, Italia, para trabajar en la sede principal de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, en la División de Género y posteriormente en la División de Protección Social en temas de equidad.

Desde entonces ha viajado por el mundo, conociendo lugares recónditos, siendo vocero del principal ideal de la Entidad: la cooperación. Su labor se basa en prestar asistencia a los países, a la academia o a las organizaciones de la sociedad civil para desarrollar iniciativas en pro de la equidad, la erradicación de las desigualdades sociales, la pobreza, el hambre y la malnutrición.

 

Frente al modelo de Naciones Unidas

Dada su experiencia y trayectoria, preguntamos a nuestro egresado sobre el modelo de Naciones Unidas que se adelanta en la institución y en otros colegios del país, y nos planteó una interesante reflexión:

“Siendo un funcionario de la ONU tengo una posición crítica al respecto. Por un lado, el modelo resulta interesante porque desarrolla habilidades de debate, expresión escrita y oral pero en la mayoría de los casos promueve la competencia”.

La solución, propone Juan Gonzalo, es potencializar aún más el principio de cooperación, que pretende unir a las naciones o en este caso a las personas, para trabajar mancomunadamente en la solución de problemas y fenómenos que aquejan a los países, que no se circunscriben únicamente a sus fronteras.

 

Un consejo

Según Juan Gonzalo, el secreto del éxito profesional puede lograrse si se aplican estos sencillos pasos:

  • Elige una carrera que te brinde satisfacción personal, entiende cuál es tu móvil y qué te motiva, siendo honesto al respecto.
  • Discute con personas que tengan experiencia y asesórate muy bien para tomar la decisión.
  • Estudia las diferentes opciones que están a la mano, revisando detenidamente tu posición económica y funcional, para definir qué universidades se encuentran dentro de tu espectro.
  • No sólo revisa las universidades sino los currículos, pues cada una tiene un enfoque diferente que podría adaptarse mucho más a lo que quieres.

De igual forma, invita a todos los estudiantes a que miren fuera de Medellín y de Colombia para abrirse a nuevos horizontes.

 

¿Qué te aportó el CCB para la consecución de tu proyecto de vida?

En primer lugar, el CCB me aportó raíces sólidas, bases fuertes y valores que ahora definen quién soy. Gracias a proyectos como “saciar”, se despertó mi vocación de ayudar a la comunidad y ser un poco más sensible frente a las problemáticas que vivimos.

Asimismo, el dominio del inglés me ha abierto muchas puertas y oportunidades que han fortalecido mi perfil profesional.