NOMBRE: Ana María Ángel Lis

EDAD: 23 años

AÑO DE GRADUACIÓN: 2012

PROFESIÓN: Hotelería y Turismo

Durante sus intercambios a Nueva Zelanda, en 2010 y 2011, Ana María Ángel, sintió que viajar por el mundo sería su proyecto de vida. Regresó a Colombia a terminar sus estudios de bachillerato, en 2012, y, desde entonces, está enamorada del mundo, de los viajes y de las experiencias al descubrir y conocer otras personas, diferentes culturas.

Hoy, a punto de cumplir 24 años, esta joven egresada del CCB, es una de esas embajadoras que, con su talento, hacen realidad sus sueños en tierras lejanas. Desde hace 5 años vive en Dubái, la glamurosa, mítica y moderna ciudad que se ha convertido en un referente del turismo oriental.

A este majestuoso paraje llegó cuando le ofrecieron una beca de excelencia académica al terminar el colegio. Pero su llegada tenía un propósito, pues realizó sus prácticas en el Burj Al Arab, uno de los edificios más fotografiados del mundo y uno de los hoteles más lujosos. Pero también tuvo la oportunidad de aprender mucho más sobre su profesión y disfrutar del paraíso durante su estadía en las espectaculares Islas Maldivas.

Actualmente, Ana trabaja como Revenue Management en el hotel Atlantis, The Palm. Su trabajo es desarrollar estrategias para vender el cuarto adecuado, al cliente adecuado, en el momento adecuado y al precio adecuado, a través del método de distribución adecuado.

Su sueño es, algún día, ser directora o presidenta de revenue management de una cadena completa de hoteles, no solo una propiedad, sino, varias al mismo tiempo.

Así como Dubai ha florecido en el desierto, también lo ha hecho Ana, una referencia para quienes desean salir al mundo y hacer aquello que tanto les gusta. Activa, deportista apasionada, con el fútbol en el corazón, amante de la naturaleza y buzo profesional con licencia de rescate. Su motivación es saber que puede lograr lo que se consiga si trabaja por ello, que las puertas están abiertas para quienes buscan cumplir sus sueños.

De su paso por el CCB quedan esas amistades que considera que son para toda la vida; cada que regresa a Colombia, hay un espacio privilegiado para esos amigos, recordar los días de colegio, evocar anécdotas y ponerse al día con esas personas que te dejan huella.

Es un agradecimiento que tiene para el CCB, por la excelencia académica que cultivaron en ella, los valores y principios, por darle las herramientas para salir del país y encontrarse con el mundo: la cuota de entrada a lo que es hoy y a lo que tanto disfruta hacer.

Si tuviera al frente a la generación que está a punto de terminar el colegio, les diría, bajo su experiencia:

“Si tienen la oportunidad, antes de empezar a estudiar, viajen. Conozcan el mundo, aprendan de gente diferente a ustedes. De hecho, si no están seguros de qué quieren estudiar o hacer cuando salgan del colegio, viajen. Es algo que les puede servir a decidir qué hacer con sus vidas. Lo importante es que no hagan cosas porque sí, por obligación. Tómense un tiempo, disfruten sus momentos, sus hobbies, piensen y sientan el paso que deben dar”.